viernes, 28 de julio de 2017

Los detalles importan. Armado de computadoras en nuestro taller.

                     (P) Hugo Napoli, 2017                   

Armar una computadora "desde cero" no es tan sencillo si se quiere realizar una tarea estructurada, metódica, prolija, artesanal y a conciencia.
Desde adolescente toco el bajo eléctrico, y al decirlo, ocurre lo mismo que cuando digo que armo computadoras. Muchas veces, la reflexión es "qué bueno, no debe ser tan difícil".
No lo es, si se quiere tocar el bajo de manera "tonal" y sin estilo propio, es decir, repitiendo -con mayor o menor exactitud- lo que hacen otros.
Tampoco es "tan difícil" armar una computadora, si se hace conectando conectores y solamente empleando información básica sobre cada pieza.
Lo difícil es elegir el tamaño ideal del buffer (o memoria de intercambio), tanto del procesador como de la unidad de almacenamiento, conseguir la memoria más rápida para esa computadora, calcular cuidadosamente el ancho de banda de la tarjeta gráfica que va a ser instalada, observar las necesidades del usuario y no hacer que éste gaste dinero de más, y armarla correctamente para que los cables no rocen las aspas de los ventiladores y no fomenten un clima de fragilidad al intentar agregar una pieza de hardware más junto a las que ya están en funcionamiento.

Así que, sí. El bajo no es el más fácil de todos si quieres tocar Jazz, ni armar ordenadores es tan sencillo si quieres que haya gran compatibilidad entre las piezas seleccionadas para armar la máquina y el uso que a ésta se le va a dar.

Con las imagenes y los comentarios siguientes, se pretende mostrar cómo trabajamos. Cuanto más transparentes y honestos seamos, mayor altitud alcanzaremos en nuestra tarea, y en el grado de estima y confianza que nos tenga nuestra clientela.




1. Interior de una máquina que acabamos de ensamblar. Se puede observar que el cableado es "estructurado", es decir que se piensa en las micropartes antes de ensamblar un todo.


2. Vista más detallada del cableado estructurado. Obsérvese cómo se ha intentado ocultar cables y conectores que no cumplen función alguna.


3. El cableado que queda "desprolijo", se sujeta y oculta entre el armazón de la máquina y una de sus tapas laterales (la de la derecha).


4. Véase por qué la prolijidad importa, aún cuando nos estamos refiriendo al interior de la máquina.
Existen ordenadores con tapa/s de acrílico transparente/s, otros con tapas con ventilación que permiten ver parte del interior, etc.


5. Vista (más cercana) a través de los orificios laterales de ventilación. Obsérvese cómo cables y componentes, aún perteneciendo al interior del ordenador, pueden verse desde fuera.


6. Ordenador ya ensamblado, listo para ser formateado, a los efectos de poder instalar el/los sistema/s que corresponda/n.




Lo invitamos a que realice una rápida comparación.

Abra su ordenador. Quítele la tapa izquierda y observe:

  • a) ¿están sujetos los cables, o están "en el aire"?
  • b) ¿están demasiado tensos, demasiado flojos, o en su punto ideal?
  • c) ¿hay alguno que posea cinta aislante debido a alguna reparación que su técnico no le notificó?
  • d) ¿hay suficiente espacio como para que el ordenador se ventile (y se enfríe), o todo su interior es una maraña de piezas y cables casi imposible de desentramar?
  • e) ¿posee, el ordenador -en algún lugar visible y razonable-, los adhesivos de los fabricantes de sus componentes internos? Véase "AMD" e "HYPER X" (Kingston)" en la imagen superior.
  • f) ¿posee -al menos- 3 ventiladores, para que se produzca un flujo de aire efectivo contra la generación de calor interna? Uno corresponde al procesador, otro, a la fuente de alimentación, y el restante, a la parte trasera del computador. Si posee menos de 3, solo hay 2 posibilidades: que el sistema de enfriamiento sea líquido (no con aire), o que el técnico ensamblador haya calculado que ese 3er. ventilador no era necesario, debido a la baja temperatura total disipada por los componentes internos. Aún así, debería haber un mínimo de 2 de ellos.


Ejemplo de ordenador armado de manera descuidada.